viernes, 17 de junio de 2016

Té para uno, mate para dos*

Sigo revolviendo una y otra vez ese té azucarado,
El mismo que estuve revolviendo hace media hora atrás,
Antes de que me pidieras ese abrazo infinito, interminable...

No me atreví a mirarte porque sé que todo pende de un hilo,
Tan fino y delicado como la primera de las puntadas que da una araña
Que teje y teje para poder así atrapar a su presa;
Hilo que, sí, en principio es delicado
Hasta que toma una fortaleza tal que ninguna de esas presas logra escapar.

No digas más palabras llenas de amor que no pueden concretarse,
No digas más lo mal que estás, cuando diariamente espero el final del principio de todo,
No pidas más abrazos cuando estamos a solas y todo depende de mi esfuerzo por no besarte.

Tu mirada lasciva despierta en mí el poder de miles huracanes
Huracanes que debo contener para poder sostenerlo todo,
Y así y todo, no puedo
En realidad, ¿quién puede con la fuerza de tantos huracanes?

Es que te hiciste presente en el momento indicado,
Y dentro tuyo sabés la necesidad que sentimos el uno del otro
Y dentro mío sé que te sentí desde ese día otoñal de hace un año atrás,
Pese a todo...

No quiero soñarte más, no quiero sufrirte más,
Andate lejos, muy lejos,
O quedate cerca, tan cerca como para siempre.


*Borrador