¡Hoy me encuentro tan bien sola! Sí, crease estúpido o no, "tirado de los pelos" o no, es así...
A ver... Aún no apareció el correcto, el que me corresponda y me sepa valorar como mujer que soy (aunque a veces parezca la hermana menor de Ana Chamot) y como ser humano. En mis relaciones siempre la remé sola, tanto que saqué músculos (?!). En serio. Pero bueno, hoy no importa.
¿Por qué? Porque todo, absolutamente TODO, es experiencia que te ayuda a crecer. Aunque OJO, lo es si sabés capitalizarlo.
El otro día fui a un cumpleaños y fijé la mirada (buen...) en un chico que era lindo (bah!) y muy simpático. Empecé a ver sus actitudes corporales, la forma de hablar y cada vez me convencía más de que era un pelotudo a cuerda. Mucha risa, mucha risa; un payaso pero, ¿qué hago con eso?
Después me puse a hablar con una parejita, empecé a observar las actitudes corporales del chico que la formaba: sumamente atento, cariñoso con su novia, considerado e hice un ¡click!: "Oia... Es esta la clase de pibe que quiero para mí; no un pelotudo que 'no sé lo que me pasa'". Sí sabés, loco, solamente que no te podés hacer cargo!! Uffff... En fin, me di cuenta que estoy empezando a hilar fino.
Nada... La chiquita creció mucho en estos últimos 2 años. Los hombres que pasaron por mi vida me dejaron sus enseñanzas, buenas y malas, que me ayudaron a crecer. Eso fue parte del cambio, entre muchas otras cosas, claro está.
Hoy estoy con tantas ideas, proyectos en mi cabeza, como avanzar con Clementi, irme a vivir sola, explorar este costado que descubrí gracias al laburo que es el 'ayudar a los otros' (me copan mucho los casos de discapacidad principalmente), retomar con los talleres de música para peques y otra cosita más de la que mejor no abrir la boca a ver si me lo soplan!
Decía, tantas pero tantas cosas que... I'm sorry, no tengo tiempo para un novio... Además, hay cosas que quiero afianzar antes de ir atrás de un pito y dejar mi vida de lado, como suelo hacer.
Igualmente algo dentro mío siente que ya no va a ser así porque estoy más plantada que nunca. Porque, como le dije a una amiga ayer: "vos tenés que sentir que valés la pena, que sos valiosa. Tenés que poner los puntos y no permitir que te manejen a su antojo. Es una cuestión de estar plantado en lo que uno quiere, en saber que 'conmigo no vas a joder' porque, justamente, yo valgo la pena".
Y no se trata de 'cagarme en el otro' sino en 'no cargarse en uno'. Se trata de llegar a un acuerdo, ceder, un punto en el que las dos partes estén de acuerdo y no en que uno de los dos baje la cabeza y termine diciendo "sí, mi amor".
El amor fue hecho para ser feliz, para ser disfrutado, no para sufrir: eso NO ES amor. Eso es una tortura. Y lo sé porque lo viví. El amor NO ES "mejor no le digo nada por miedo a pelear y que me deje" (uuuffff!!, si he pasado por esa!!), el amor ES "no estoy de acuerdo, quiero que encontremos una solución en la que los dos estemos conformes".
De todas formas, algo que noto mucho hoy en día es la falta total de respeto hacia el supuesto ser amado. Cuando ya no te pasan más cosas con esa persona y querés cortar la relación... ¡¡No podés actuar como si nunca te hubiera importado!! Por el amor que le tuviste a ese alguien, se merece tu respeto.
Hay mucho de "me cago en el otro" hoy en día, hay mucho "no valorar", hay mucho cagazo, mucho hombre que no quiere afrontar el compromiso de una relación (de las que muchos piensan "uy, esta se quiere casar conmigo!": no, flaco, quiero ser tu novia nomás, no sé si sos el hombre de mi vida). Mucho "síndrome de Peter-Pan". Y no, viejo, yo estoy para otra cosa. Cuando tengas los pantalones bien puestos y los huevos en su lugar, te daré bola, ahora no.
Y bueno, pasa eso, o más bien, me pasa a mí que siempre mis relaciones fueron complicadas (o con gente complicada) y la verdad es que no estoy para sufrirla: quiero disfrutar de estar bien conmigo, por eso digo que me siento muy bien sola.
Hay que aprender a vivir con uno. Sí, no voy a negar que no extraño los mimos, las palabras lindas de ese alguien y toda esa historia pero antes de pasarla bien un sólo día de 7 que tiene la semana y los demás, llorando... No, gracias.
Esta es mi realidad de hoy y estoy orgullosa de sentirla y pensarla así porque estoy muy contenta de todos mis progresos. Estoy orgullosa podría decir: orgullosa de mí.
Es todo una cuestión de actitud...