jueves, 4 de julio de 2013

No me la hagas tan difícil...

¡Ay, Clementi, portate bien conmigo!...
Nos separamos, volvimos hace un mes y cada vez que te empezás a retobar, ¡me hacés sentir tan mal que me dan ganas de meterte una patada en tus teclas otra vez!




Del amor al odio, del odio al amor. Yo sigo pensando que mi piano es mi objeto sexual...

No hay comentarios.: