A veces pienso que vos y yo nos conocimos en el momento menos indicado;
A veces pienso que a vos y a mí nos faltaba madurar.
Si supieras de mí hoy, te costaría reconocerme;
Lo mucho que maduré, lo distinta que soy,
Todas las cosas que aprendí.
Era una nena: muy chiquita por dentro;
Tus palabras por momentos me herían,
Aunque buscabas tranquilizarme
Y te decía que sí porque no sabía decirte que no.
Y me tuve que dar injustamente la cabeza contra la pared,
Tuve que aprender a conocer
Aprender a que la gente no es lo que parece ser
Y a confiar en mis instintos,
El mejor arma que una mujer puede tener.
No sé dónde estarás,
Ya no te busco
Pero hay noches en las que mis sueños te atrapan
Y me cuesta entender el por qué.
Algún día sé que ya no vas a frecuentarlos,
Cuando conozca a alguien que me valore más
De lo que vos ya me valoraste.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario